El comienzo de una aventura

¿Creéis que son todos los que están, pero que no están todos los que son? ¡Exacto!, eso mismo pienso yo.

Llegar al público, esperar ser descubierto por una editorial, un representante (en el caso de… qué sé yo, un músico, un actor); esperar con que, de repente, alguien se enamore de nuestra obra y que esté dispuesto a apostar por esta, y que a partir de ese momento nos convirtamos en famosos escritores, actores, pintores, dramaturgos es, en los tiempos en que vivimos, más una quimera que una realidad.

¿A cuántos de vosotros, que hayáis decidido presentar vuestra obra a diversas editoriales tradicionales, os han preguntado por vuestras redes sociales, o cómo de vendibles sois? A mí varias. Es decir: no es que nuestra obra no sea lo suficientemente buena, es que no cumplimos con el perfil que se demanda en la actualidad. Antes de que nuestro trabajo hable por nosotros, somos nosotros los que tenemos que ser populares, y luego, si eso, ya se verá. El caso es que, con la competencia extrema que existe en todos los campos de la cultura, la realidad es que, o ya eres vendible (pienso en políticos venidos a menos, periodistas, o famosos accidentales), o en muy pocos casos se da la circunstancia de que una tradicional decida exponer sus beneficios para apostar por alguien desconocido. Pasa lo mismo con estos programas que se emiten las veinticuatro horas y que no muestran más que el día a día de un grupo de personas encerradas en una casa. El programa de éxito es el que da visibilidad a personajes que ya están hechos, que por unos motivos u otros (no entro a valorar sus capacidades) ya estaban en el candelero, a diferencia del programa que apuesta por completos desconocidos, por personajes que aun no están fabricados y que no despiertan el más mínimo interés.

Este hecho hace que nos quedemos en el andén del tren de la fama, o al menos, del que podría reconocer nuestro trabajo, nuestro esfuerzo. Es por eso, que muchos como yo, personas anónimas con discretas redes sociales, nos tenemos que embarcar en una nueva aventura: la de darnos a conocer por nuestros propios medios; nos tenemos que saber vender: tenemos que crear nuestro propio personaje.

Y en este punto me encuentro: en el kilómetro cero de mi camino como escritora. ¡Cuánta inseguridad!, ¡qué incertidumbre! Todavía siento frío desde que me he despojado de la capa del impostor, de esa fina, pero invisible capa bajo la que nos cobijamos con excusas (que son solo eso): “¿quién soy yo para que pueda interesar a alguien?”, “¿quién va a querer leer mi obra?”, “¿y si me hacen una mala crítica?”. Sin embargo, sé que no camino sola y que hay muchas personas que, al leer este párrafo, se identificarán a la perfección y que, al igual que yo, se han encontrado ante esta misma línea imaginaria, con una pregunta que formulo al futuro: ¿Qué tengo yo de especial para que lo que hago interese a alguien?, ¿qué puedo ofrecer para que quieran leer lo que escribo?

Bueno, para mí la respuesta a esta pregunta es más sencilla de lo que podría parecer a priori: se trata de hacer lo que nos salga del corazón y lo mejor posible, y de hacerlo por nosotros mismos. Parto de la premisa de que hacemos lo que podemos y, desde mi perspectiva, esto es suficiente. Lo demás, si ha de venir, vendrá. Vaya por delante que, solo con escribir para vosotros, ya es mucho y esto me hace muy feliz. He llegado a la conclusión de que darme a conocer no tiene que ser una carrera de obstáculos, al contrario: lo imagino como un apetecible paseo por un paisaje repleto de encinas, de alcornoques, de hinojo silvestre, de amapolas y de lavanda, con un cielo azul con nubes blancas y el reflejo del sol en una laguna a la que acuden los animales a beber, y eso me gusta.

No me embarco en esta empresa para sufrir, me embarco para caminar de la mano del que lo quiera hacer junto a mí, a cambio, prometo llenar vuestros ratos con relatos y personajes, con situaciones y momentos mágicos, con reflexiones del día a día, con libros y con lectura.

¡Bienvenidos a @onioradas!

 

1 comentario en “El comienzo de una aventura”

  1. Hola María,
    Enhorabuena por haberte lanzado al mundo desconocido de las redes.
    Enhorabuena por atreverte a comprartir tus relatos con nosotros.
    Enhorabuena por haberlos colgado en audio.

    Me encanta tu relato de bienvenida, a verdad que lo facil, va ha ser escribir.
    Lo dificil es el proceso de después: buenos lectores beta; que no te digan a todo: ¡Qué bonito! y en realidad tu libro o tu relato no valen un pimiento, la corrección; decidirte por autopublicar o no; no encontrarte con tiburones…
    Tengo ganas de comprar tu novela! de leerla y de hacerte un comentario aquí. En tu casa virtual.

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